PARA RECORDAR (SIEMPRE) AL CHE

Aquí comparto la canción "Tonada del albedrío", de nuestro hermano Silvio Rodríguez, y el poema que escribí a partir de una anécdota que me contó el maestro Raúl Rodríguez, santaclareño de nacimiento y Premio Nacional de Cine 2017.

Desde el Centro Pablo hemos recordado (siempre, no sólo en los aniversarios cerrados y las coyunturas propicias) el pensamiento revolucionario, antidogmático, combativo y ejemplar del Che. También su inflexible concepción de una moral para la Revolución que no incluye el privilegio, ni los amiguismos ni la corrupción.

Por todas esas razones es tan importante la presencia hoy del pensamiento del Che entre nosotros --y a nivel planetario.

Para seguir (siempre) aprendiendo de su palabra y tratando de fortalecer el espíritu en estos tiempos que vivimos a nivel planetario --y también, cada vez más, entre nosotros.

Victor Casaus

(Les invitamos a re-visitar el sitio Che 80 (http://www.che80.co.cu) que el Centro Pablo De La Torriente Brau preparó en ocasión de aquel cumpleaños del guerrillero y que reúne testimonios, imágenes, canciones para seguir siguiendo en nuestra condición guevariana --sobre todo en los tiempos que se avecinan)

TONADA DEL ALBEDRÍO

Dijo Guevara el hermoso,
viendo al África llorar:
en el imperio mañoso
nunca se debe confiar.

Y dijo el Che legendario,
como sembrando una flor:
al buen revolucionario
sólo lo mueve el amor.

Dijo Guevara el humano
que ningún intelectual
debe ser asalariado
del pensamiento oficial.

Debe dar tristeza y frío
ser un hombre artificial,
cabeza sin albedrío,
corazón condicional.

Mínimamente soy mío,
ay, pedacito mortal.

Silvio Rodríguez

EL PAN DESPIERTO

Un hombre pasa con un pan al hombro
César Vallejo

Cierta vez me contaron una anécdota que a estas alturas
ya es leyenda según la cual
él acostumbraba a alojarse durante los viajes
de trabajo
en la casa de sus suegros en Las Villas
y que allí se levantaba cada día poco antes
del amanecer
ante el asombro el estupor o ya simplemente
la costumbre
de los hombres encargados de cuidarlo
y descendía a pie por aquella vieja calle
para regresar al poco rato
desgajando pedazos de un pan que humeaba
entre los silbidos de su asma tempranera
y los ruidos de la mañana que también a esa hora
comenzaba a despertarse

Anécdota cuento leyenda
o rumor de mi memoria
llega ahora
este ocho de octubre del ochenta
mientras mi hijo camina junto a mí al regreso
de la escuela
y me ofrece este pedazo de pan
en sus manos que comienzan
a deshojar libros y romper cristales
y sacar punta a sus sueños y a sus lápices
y ya recogerán su lluvia retomarán su sol
pedirán la palabra en las asambleas desgajarán
a su tiempo sus mujeres sus panes venideros
como éste que me ofrece ahora
trece años después de aquella fecha de la que no comienzo
a hablarle
porque me distraigo porque me concentro largamente
en la textura del pedazo de pan que me ha dado
y en el calor que se desprende de su masa
haciendo que esta tarde empiece a oler de pronto
a madrugada
y calle abajo andando y silbido de pecho que ama 
y sufre tanto
y rumor de la memoria anécdota cuento leyenda
que miro y viene caminando a mi lado
desgajando el pan de su época

Víctor Casaus