TRAS LA TORMENTA, VUELVE LA TROVA AL CENTRO PABLO

Como una suerte de vacuna contra el mal sabor que dejó el huracán Irma, siempre estará la música. Qué mejor medicina para el alma que permitir la cofradía entre imaginación y sonidos, esta vez provenientes del cantautor Noslen García Porrúa.

 

La cita ocurrirá en el icónico patio del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, en la calle Muralla # 63, bautizado por las yagrumas que lo rodean. El 28 de octubre a las seis de la tarde fue el momento escogido para presenciar el arte de este talentoso hijo de Bejucal.

 

García Porrúa incursiona en el mundo del arte en 2007, cuando crea la banda Enfusión. Dos años después graba su primer disco, bajo el título Barrio Abrázame, de la serie Verdadero Complot.

 

A través de este fonograma pasa a ser parte del catálogo de excelencia de la AHS, participando en diversos eventos nacionales. En  2014 llega su segundo álbum con el título Bendita indisciplina, para la disquera Bis Music y bajo la producción de Emilio Vega. El grupo recorre la Isla ofreciendo conciertos que cautivan la atención del público y de la crítica por la fuerza y singularidad de sus interpretaciones.

Tras ocho años con la banda, Noslen decide lanzar su carrera en solitario, apostando por una sonoridad más acústica que va desde el jazz hasta el folclore y la experimentación de sonidos armónicos. Comienza a trabajar junto a la cantante Jessica Zequeira Cruz, en lo que ha devenido luego como el Dúo Atemporal. A raíz de esta unión llega a nosotros, recién terminado en el presente año, el fonograma No hay seguridad.

 

Gran parte de este último repertorio estará colmando la cita vespertina en el Centro Pablo. Sin embargo, no es la primera vez que el cantautor regala su arte en el espacio A Guitarra Limpia, donde ya se presentó una vez en el 2011.

 

Noslen obtuvo además la beca Sindo Garay que ofrece el Centro Pablo con el fin de apoyar y estimular a los creadores y proyectos de la canción trovadoresca en todo el país. En el 2015 es que recibe este galardón, razón principal que lo traerá una vez más en la tarde del 28 de octubre al patio de las yagrumas del Centro Pablo.

 

La invitación ya está hecha. Ahora solo queda esperar que los amigos de la trova se den cita con las canciones de este singular músico, como remedio santo para la pesadumbre dejada por la tormenta.