EL CENTRO PABLO EN TROVADORES Y PUNTO EN MATANZAS

Por Claudia Ortega y Lisania La Osa, estudiantes de Periodismo--ACN)


Al Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, con libros e imágenes, estuvo dedicado el espacio Trovadores y Punto, del trovador Rey Montalvo, en su habitual programa del segundo viernes de cada mes, en la ciudad de Matanzas.

 

La participación de creadores vinculados a la institución cultural que promueve la trova cubana y guarda la memoria del periodista Pablo de la Torriente, constituyó el punto esencial de este encuentro, en la Casa de Cultura Bonifacio Byrne, de la barriada de Pueblo Nuevo, en la urbe tricentenaria.

 

Rey Montalvo expresó a la ACN que es imprescindible rendir homenaje a ese sitio comprometido con la defensa de la cultura, por eso el espacio del proyecto iberoamericano Canto de Todos en Matanzas, no pasa por alto que recientemente ese lugar cumplió 20 años y merece respeto y agasajo.

 

El trabajo del Centro por la cultura hispanoamericana y cubana no cabe en biografías ni reseñas, es una institución para respetar y admirar, tan grande como los valores que defiende; irreverente como las canciones del Santi, (Santiago Feliú) aguda como la poesía de Miguel Hernández, y sólida como la obra del inmortal que los viste con su nombre, agregó el trovador cubano.

 

Montalvo comentó que salvo excepciones muy justificadas, Trovadores y punto acontece a las nueve y media de la noche, como plaza de resistencia contra la desmemoria y de promoción para lo nuevo, participan artistas de diferentes manifestaciones, se presentan y rifan libros, se lee y se canta.

 

En esta oportunidad Víctor Casaus, director del Centro Pablo, comentó de los libros más recientes, se presentó la exposición 20 años sí son algo, del fotógrafo Enrique Smith, y el público asistente pudo acceder a los textos y llevarlos como recuerdo.

 

Rey, quien mantiene estrechos vínculos con la institución, añadió que el Centro Pablo abre surcos en la tierra, no importa si sea árida, rocosa o fértil, nació con la voluntad noble de luchar contra la desmemoria y en 20 años ha sido refugio compartido de escritores, artistas plásticos y visuales, músicos e investigadores de varias generaciones y países.

 

En cuatro años de creada la Peña Trovadores y Punto, por la Casa de Cultura pasaron trovadores como Vicente Feliú, Gerardo Alfonso, Eduardo Sosa, Aurora Feliú, narradores orales, artistas de la plástica, bailarines, y exponentes de otras manifestaciones del arte.