CRÓNICAS DEL DÍA A DÍA FOTOS, LIBROS Y CANCIONES PARA MATANZAS

Allá nos fuimos, el pasado viernes, la gente del Centro Pablo, para estar presentes y llevar nuestras imágenes y palabras a Trovadores y punto, la peña que el joven y talentoso Rey Montalvo lleva adelante cada mes en la Casa de Cultura Municipal de la ciudad de Matanzas.

 

Nos fuimos Maria Santucho y yo, acompañando a Enrique Smith Soto (desde siempre: Kike) y su compañera de vida y diseño, Katia Hernández. Durante varios años ellos han tenido a su cargo muchas de las imágenes de libros y exposiciones del Centro Pablo y han realizado los video clips del espacio A guitarra limpia y otros empeños artísticos para aportar belleza comunicacional a los programas culturales que hemos realizado en la casa de Muralla 63 durante veinte años.

 

Esa pasada noche de viernes dejamos allí, en la sala de exposiciones de la Casa de Cultura, la exposición 20 años sí son algo. Fotografías en el Centro,  que Kike preparó y expuso por primera vez en La Habana a finales del año pasado para celebrar, con imágenes de trovadores y trovadoras de todas las generaciones y tendencias, las dos décadas de trabajo de la institución y los ciento y tantos conciertos que construyeron el espacio A guitarra limpia a lo largo de 18 años, desde la tarde de noviembre de 1998 en que Santiaguito Feliú ofreció allí el primer concierto titulado justamente Futuro inmediato.

 

“Esta exposición es otro ensayo sobre las huellas y los recuerdos”, nos dice, con imágenes y palabras, este incesante y talentoso fotógrafo, que ha participado en los programas culturales del Centro Pablo aportando la agudeza y la calidad de sus imágenes fotográficas y de su labor como diseñador gráfico.

 

Esta invitación a la peña de Rey nos permitió conocer la pasión y el amor que pone en este empeño de difusión de la nueva trova en aquella ciudad, extendiendo incluso sus propósitos a otras formas de creación músical y artistica en general.

 

Por eso esa noche de viernes, además de disfrutar de las excelentes piezas del trovador, asistimos a un mano a mano de canciones y poemas y a la presentación de un grupo de jóvenes creadores matanceros que desde los violines, el cello y la guitarra contribuyeron a llenar de belleza el patio de este concierto, junto a las imágenes proyectas, provenientes del Fondo Documental del Centro Pablo que sintetizaban, en decenas fotos, mucho de lo ocurrido en los conciertos A guitarra limpia durante estos años.

 

Me alegra escribir esta crónica del día a día, urgente y agradecida, para reconocer el intenso y amoroso trabajo que realiza la familia de Rey –la periodista Bárbara Vasallo, Víctor, Vitico–, de modo que esta peña matancera, abierta a los aires de otras provincias o países, mantenga su ritmo y su presencia en el panorama de la cultura matancera. Es algo que todas y todos debemos agradecer, al mismo tiempo que sugerimos una mayor difusión –en Matanzas y aún fuera de esa ciudad– para que Trovadores y punto continúe su difícil pero enriquecedor camino de belleza y poesía.

 

El Centro llevó esa noche de viernes una donación de libros de nuestras Ediciones La Memoria relacionados con la nueva trova y con la vida y la obra de Pablo de la Torriente Brau para contribuir a esa fiesta de la cultura que mensualmente ocurre allí, gracias a la pasión y la labor del pequeño grupo de imprescindibles –como acostumbra a nombrarlos Silvio– que hacen posible esa maravilla de la comunicación y el buen gusto, tan necesarios en nuestros días.

 

Para sintetizar estas y otras cosas que ocurrieron en la peña esa noche, termino compartiendo con ustedes las frases que siguen. Fueron escritas, a solicitud de los organizadores, para ser leídas en un momento del concierto. Aquí van, tal como las acabo de copiar de los papelitos en que fueron escritas, con las canciones de Rey Montalvo de fondo y las imágenes de la exposición de Kike mostrando en la sala vecina la fuerza del talento y la generosidad de la entrega.